Experta en el cuidado femenino

Facialista especializada en técnicas manuales avanzadas y cuidado consciente de la piel.

Desde siempre he sido una persona sensible e intuitiva, y muy pronto sentí que mi camino tenía que ver con el bienestar y el cuidado de las personas.

Comencé en 2004 formándome en quiromasaje y distintas terapias manuales, que durante años compaginé con otros trabajos. Fue a los 30 cuando tomé una decisión honesta y alineada: dedicarme por completo a lo que realmente me mueve.

A lo largo del tiempo me he formado en diferentes disciplinas como drenaje linfático, reflexología, masaje tailandés, Hatha yoga, Lifting facial japonés y acupuntura facial. Pero más allá de la formación, mi camino también ha estado muy marcado por la búsqueda personal y la experiencia.

En 2017 nació mi propio espacio, tras años de experiencia y colaboraciones.
Un lugar creado con intención, donde cada detalle está pensado para que puedas parar, soltar y recibir.

Mis viajes a India, Tailandia y Japón despertaron en mí una forma más profunda de entender el cuidado: una visión donde el bienestar, la belleza y el cuerpo no se separan, sino que se integran.

Con los años sentí la necesidad de especializarme y afinar mi trabajo. Tras algunas formaciones avanzadas con profesionales como Mery Scuin y Nuria Torijano, fui desarrollando un enfoque más específico, profundo y consciente.

Hoy mi trabajo se centra en el rostro como un reflejo del estado interno.

Trabajo de forma 100% manual, combinando técnicas como el lifting japonés Kobido, la liberación de fascia, el contorneo, el trabajo intrabucal y la estimulación profunda del tejido. Todo ello acompañado de cosmética biotecnológica, seleccionada con criterio para transformar la piel de forma real y respetuosa.

Cada sesión es completamente personalizada. No solo busco mejorar la piel, sino crear una experiencia donde puedas resetear, reconectar y volver a la realidad desde un lugar más amable.

Mi trabajo también nace desde un lugar creativo y en constante evolución, donde la técnica, la sensibilidad y la presencia se unen.

Mi forma de entender la belleza ha cambiado. Hoy creo en un cuidado más consciente, más honesto y sostenido en el tiempo.

Actualmente sigo formándome con la misma ilusión que el primer día.

«Creo que tengo uno de los trabajos más bonitos del mundo y me siento afortunada por poder compartirlo con vosotras.»

¿Cómo trabajo?

Mi trabajo se ha ido construyendo a lo largo de los años desde la escucha, la intuición y la experiencia, dando lugar a una forma de trabajar muy personal.

Es un proyecto vivo, en constante evolución, profundamente ligado a mi propio camino.

No sigo protocolos fijos. Cada sesión se adapta a ti, a tu piel y a tu momento.

Trabajo de forma 100% manual, abordando el rostro desde el tejido, la tensión y la calidad de la piel, integrando diferentes técnicas según lo que cada caso necesita.
Combino conocimiento, sensibilidad y criterio para crear tratamientos realmente personalizados.

Mi enfoque no es solo estético. Busco que el cuerpo entre en calma, que el sistema nervioso se regule y que la piel responda de forma natural.

La cosmética que utilizo acompaña este proceso.
Trabajo con fórmulas biotecnológicas y respetuosas con la piel, seleccionadas con detalle para potenciar resultados reales sin agredir.

“Para mí, el contacto sigue siendo la forma más directa y honesta de comunicar. Ahí es donde sucede todo”